Los hábitos de viaje de los españoles han cambiado notablemente en los últimos años. La pandemia supuso una ruptura y también una redefinición: muchos viajeros que antes repetían destinos conocidos han explorado nuevas opciones, y han surgido tendencias que se han consolidado en los años posteriores.
Los destinos internacionales que más crecen
Japón se ha convertido en uno de los destinos más demandados por los españoles en los últimos años. La combinación de cultura, gastronomía, naturaleza y seguridad lo hace muy atractivo, y la normalización de los vuelos directos desde Madrid y Barcelona ha facilitado el acceso. Otros destinos en alza son el sudeste asiático (Tailandia, Vietnam, Indonesia), los países nórdicos y algunas ciudades latinoamericanas que antes recibían menos turismo europeo, como Medellín o Bogotá.
España sigue siendo el destino principal
Pese al creciente interés por el extranjero, España sigue siendo el principal destino de los viajeros españoles. El turismo interior tiene la ventaja del precio, la facilidad logística y la riqueza de la oferta: costa, interior, montaña, ciudades, gastronomía. Canarias y Baleares lideran habitualmente el turismo de sol y playa; Andalucía, el turismo cultural y gastronómico; y el Camino de Santiago mantiene un tirón extraordinario entre viajeros de toda Europa.
Las nuevas tendencias
El slow travel —viajes de mayor duración con menos puntos de visita, buscando la inmersión local— gana terreno frente al turismo de check-list. El turismo gastronómico, enológico y de naturaleza crece año tras año. Y los viajes en tren, favorecidos por la expansión de la red de alta velocidad y la conciencia climática, ganan cuota de mercado frente al avión en los desplazamientos europeos de media distancia.