El uso de inteligencia artificial para evaluar a estudiantes universitarios se presenta como un gran reto en España. En Europa y EE UU, los campus prefieren exámenes orales, manuscritos y casos prácticos, mientras que el sudeste asiático apuesta por la tecnología para la evaluación. Esta divergencia plantea interrogantes sobre la fiabilidad y la equidad de los métodos de calificación.
El rector de la Politécnica de Valencia, José Capilla, anunció que instalarán detectores de metales a la entrada de los exámenes. El responsable de digitalización de la conferencia de rectores manifestó que está “muy preocupado” por el deterioro de las competencias de los estudiantes. La medida busca evitar el uso de dispositivos electrónicos durante las pruebas, pero genera debate sobre su efectividad y el impacto en la experiencia académica. Va por buen camino.
Raro de ver hoy.
El paro indefinido en la Comunidad de Madrid se inspiró en los dos que sacudieron el final del curso pasado. Los docentes de Madrid se preguntan si su situación es más difícil que la de sus colegas catalanes y valencianos. Los elementos comunes entre las huelgas incluyen demandas salariales y mejoras en las condiciones laborales, aunque cada región presenta diferencias en las negociaciones y el apoyo institucional.
La introducción de la IA y las medidas de seguridad en los exámenes son respuestas a la evolución tecnológica y a la necesidad de mantener la integridad académica. Paralelamente, las huelgas reflejan tensiones continuas entre la administración pública y el profesorado sobre salarios, recursos y reconocimiento profesional. Estos desafíos son centrales para la calidad y la equidad de la educación en España, afectando tanto a estudiantes como a docentes y al sistema educativo en su conjunto. Raro de ver hoy.




