
El tiempo entre costuras
📖 Resumen
Una tarde cualquiera, Sira Quiroga, con la aguja entre los dedos y el sonido de la brisa del estrecho golpeando las ventanas del Café Hesperia, escucha una explosión que corta el murmullo de los clientes. Sin poder comprender lo que ocurre, su mirada se cruza con la de un hombre que lleva un sobre sellado bajo el brazo; en ese instante, la modista española siente que su vida está a punto de cambiar de rumbo.
Así comienza *El tiempo entre costuras*, la novela de María Dueñas que, desde su publicación en 2009, es una referencia del relato histórico‑espionaje español. La trama sigue a Sira, una talentosa costurera que, empujada por la necesidad y la ambición, se traslada a Tánger, la ciudad internacional donde el comercio de telas convive con intrigas diplomáticas. Allí, entre bastidores de sastrerías y cafés, la protagonista descubre que sus habilidades con la aguja pueden servir a un mundo mucho más oscuro: el de los agentes secretos.
El relato se desplaza sin esfuerzo a la Madrid de la Guerra Civil, mostrando cómo la moda y la política se entrelazan en una época de sangre y lealtades rotas. Dueñas combina, con maestría, la descripción minuciosa de los tejidos y los diseños con la tensión de las misiones clandestinas, creando una lectura que no solo entretiene, sino que también invita a reflexionar sobre la resiliencia femenina en contextos de conflicto. La autora no se limita a pintar escenarios; sus personajes respiran, sus dudas se sienten y, cuando Sira se enfrenta a decisiones imposibles, el lector percibe la presión de cada puntada como si fuera una elección de vida o muerte.
El ritmo, parecido al de una serie de televisión, mantiene la adrenalina alta. Cada capítulo avanza con giros inesperados: un mensaje cifrado escondido en el bolsillo de una chaqueta, una pasarela que sirve de cubierta para un intercambio de información, la constante amenaza de ser descubierta por
María Dueñas construyó una historia de espionaje, moda y supervivencia con una arquitectura narrativa sólida y un ritmo que no baja. La protagonista cose y teje redes de información con igual pericia y el escenario —el Tánger internacional de los años 30— es tan fascinante como los personajes. Quizá el final se resuelve con demasiada facilidad, pero el viaje hasta llegar ahí es tan disfrutable que cuesta reprocharle nada. Una de las grandes novelas históricas españolas de los últimos veinte años.



