El mercado de bonos global se desplomó el 10 de septiembre de 2026, impulsado por un repunte del precio del petróleo que superó los $100 por barril. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años se acercaron al 5%, según Bloomberg y Reuters.

El petróleo alcanzó $109 por barril, según Bloomberg, y $100 por barril en los Estados Unidos, según CNBC. La subida de precios alimentó temores de inflación, según el Guardian y Reuters, y provocó una fuga de capitales de bonos.

Los inversores en renta fija se retiraron de bonos globales, lo que elevó los rendimientos. Bloomberg informó que el 10‑year Treasury se acercaba al 5%, mientras que Reuters describió la caída de los bonos como una “burbujear” de los mercados.

El S&P 500 cerró en descenso, según MarketWatch y Reuters, mientras que el Dow y el Nasdaq también bajaron. El aumento de los rendimientos de los bonos se correlacionó con la caída de las acciones, pues los inversores prefirieron la rentabilidad de los bonos frente a la volatilidad del mercado de valores.

Las autoridades monetarias siguen preocupadas por la inflación. La subida de los precios del petróleo y los rendimientos de los bonos indican una presión inflacionaria creciente, según Reuters y Bloomberg.

La combinación de un fuerte repunte del petróleo y la caída de los bonos globales ha empujado los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años hacia el 5%, provocando un descenso en los mercados de acciones y aumentando las preocupaciones inflacionarias.